Kirby Air Riders para la Nintendo Switch 2 no es un simple remake, sino una reinvención total que utiliza la potencia de la nueva consola para llevar las carreras de alta velocidad a un nivel técnico nunca antes visto en la saga. Con el soporte de trazado de rayos y una tasa de cuadros por segundo inquebrantable, la bola rosada de Nintendo demuestra que el hardware de 2026 es el lienzo perfecto para la creatividad de HAL Laboratory.
El título nos sumerge nuevamente en el frenesí de las estrellas voladoras, pero con una escala que deja pequeña a la entrega original. El juego se siente como una pieza central del catálogo de lanzamiento, aprovechando la arquitectura renovada de la Switch 2 para eliminar por completo los tiempos de carga entre los menús y las pistas. La vibración háptica de los Joy-Con 2 permite sentir cada ráfaga de viento y el impacto de los enemigos, elevando la inmersión a un estándar de “nueva generación” que los fans han esperado por décadas.
City Trial 2.0: Un mundo abierto de posibilidades en 4K
El alma de este lanzamiento es, sin duda, el renovado modo City Trial. Si en el pasado la ciudad se sentía limitada por el hardware, en la Nintendo Switch 2 se convierte en un mapa masivo y dinámico. Gracias al renderizado mediante DLSS 3.5, el juego se ejecuta en un nítido 4K en modo Dock, permitiendo que la ciudad esté llena de eventos aleatorios simultáneos, desde ataques de jefes gigantes hasta cambios climáticos en tiempo real que afectan la física de las estrellas.

La distancia de dibujado es ahora infinita, permitiendo ver a los oponentes en el otro extremo del mapa sin un solo rastro de popping.
La personalización de las estrellas voladoras ha alcanzado una profundidad de RPG. Los jugadores pueden recolectar piezas mecánicas en la ciudad que alteran no solo la velocidad, sino la aerodinámica y la resistencia de sus naves. La potencia de procesamiento de la nueva consola permite que estas modificaciones se reflejen visualmente con un nivel de detalle asombroso: desde el calor que emana de los motores hasta el reflejo de las luces de neón de la ciudad sobre el cuerpo pulido de la estrella de Kirby.
El regreso al mítico City Trial: Un patio de juegos para la curiosidad
Más allá de las cifras de rendimiento, la verdadera magia de este regreso reside en la libertad absoluta del modo City Trial. En esta versión, la ciudad no es solo un escenario, sino un ecosistema vivo lleno de secretos que recompensan la exploración por sobre la velocidad pura.

El diseño de niveles invita a los jugadores a abandonar la pista principal para descubrir hangares ocultos, activar eventos catastróficos que cambian el mapa o simplemente planear sobre los rascacielos mientras recolectan mejoras. Esta entrega logra capturar esa sensación de “parque de diversiones digital” donde el objetivo no siempre es ganar la carrera final, sino ver qué tan poderosa y extraña podemos volver a nuestra estrella antes de que se acabe el tiempo.
La interacción entre Kirby y su entorno se siente más orgánica que nunca gracias a la refinada inteligencia artificial de los habitantes de la ciudad. Ver a los enemigos realizar sus propias rutinas o interactuar entre ellos añade una capa de vida que nos hace sentir parte del universo de Dream Land. El videojuego logra equilibrar perfectamente la sencillez del control —manteniendo la filosofía de “un solo botón”— con la complejidad táctica de saber cuándo arriesgarse a cambiar de vehículo en medio de la partida. Es una experiencia que apela directamente al sentido del juego puro, recordándonos por qué la versión original se convirtió en una leyenda que los fans nunca dejaron de pedir.
Un viaje por el legado de Dream Land: Nostalgia en cada rincón
Narrativamente, Kirby Air Riders funciona como un homenaje visual y sonoro a los más de 30 años de historia de la bola rosada. Cada circuito está impregnado de referencias que los seguidores más veteranos sabrán identificar, desde ruinas que evocan a antiguas civilizaciones de Popstar hasta la presencia de jefes icónicos que ahora intervienen de forma activa en las competencias.
El juego no necesita una línea de diálogo para contar su historia; lo hace a través de su atmósfera y de la épica sensación de libertad al surcar cielos que antes solo veíamos en plataformas 2D. Es, en esencia, una carta de amor a la obra de Masahiro Sakurai que se siente más relevante que nunca en 2026.

El factor coleccionista también ha sido potenciado, permitiéndonos desbloquear una galería de arte y música que narra la evolución de la franquicia. Al completar los desafíos del “Checklist” —un sistema de logros que regresa más desafiante que nunca—, los jugadores no solo obtienen ventajas competitivas, sino que desentrañan fragmentos de la mitología de Kirby.
Esta estructura de recompensas constantes crea un ciclo de juego altamente adictivo, donde cada partida aporta un nuevo ladrillo a la construcción de nuestra propia versión de Dream Land. Es un videojuego que entiende que su mayor fortaleza es su identidad visual y su capacidad para hacernos sonreír, independientemente de nuestra edad o habilidad con el mando.
Evolución técnica: Fluidez extrema y Ray Tracing
Para un juego basado en la velocidad, los 60 FPS constantes no son una opción, sino una ley. Kirby Air Riders mantiene esta fluidez incluso en el modo portátil, donde la pantalla OLED de la nueva consola resalta la paleta de colores vibrante característica de la serie. Sin embargo, el verdadero espectáculo comienza en el modo Dock, donde el uso de Ray Tracing para los reflejos en las pistas de cristal y el agua de los escenarios de fantasía crea una atmósfera visual que sitúa a Kirby a la par de las producciones más ambiciosas de la competencia.
El motor de iluminación global transforma escenarios clásicos como Checker Knight en espectáculos visuales modernos. Las sombras dinámicas que proyectan los enemigos y los objetos del escenario ahora interactúan de forma realista con la estrella de Kirby, creando una sensación de velocidad mucho más visceral.
Nintendo ha logrado que lo que antes era un juego “de nicho” se sienta ahora como una producción AAA de primer nivel, capaz de atraer tanto a los nostálgicos como a los nuevos jugadores que buscan potencia gráfica.

Multijugador masivo: La nueva red de Nintendo a prueba
Uno de los puntos más destacados por la crítica es la infraestructura online. Aprovechando las mejoras de conectividad de la Nintendo Switch 2, Kirby Air Riders soporta carreras de hasta 12 jugadores sin latencia perceptible.
El nuevo modo “Battle Royale en la Ciudad” permite que decenas de Kirbys compitan por recursos en un entorno compartido, algo que habría sido técnicamente imposible en el hardware anterior. La integración social es total: los jugadores pueden compartir sus mejores capturas y tiempos de vuelta de forma instantánea a través del nuevo centro de comunidad de la consola.
HAL Laboratory también ha incluido un sistema de “Temporadas” que promete mantener el juego fresco con nuevas naves y circuitos gratuitos cada mes.
Esta apuesta por el servicio a largo plazo, sumada a la solidez técnica del lanzamiento, convierte a este título en una compra obligada. Es una declaración de intenciones por parte de Nintendo: la Switch 2 no solo tiene más potencia, sino que sabe cómo usarla para hacer que sus franquicias más queridas se sientan modernas, rápidas y, sobre todo, divertidas.